El Virus Nipah es un virus zoonótico poco común pero potencialmente grave que puede transmitirse de animales a humanos y, en algunos casos, entre personas. Fue identificado por primera vez en 1998 durante un brote en Malasia, asociado principalmente al contacto con cerdos infectados. Los murciélagos frugívoros del género Murciélago frugívoro son considerados los reservorios naturales del virus, lo que significa que pueden portar el virus sin presentar síntomas.
La infección por Virus Nipah puede causar síntomas que van desde fiebre, dolor de cabeza, vómitos y problemas respiratorios hasta complicaciones más graves como inflamación del cerebro (encefalitis). En algunos casos, la enfermedad puede progresar rápidamente y generar consecuencias severas para la salud. El período de incubación suele variar entre 4 y 14 días, aunque en algunos casos puede ser mayor. Debido a su potencial gravedad, este virus es considerado una enfermedad emergente que requiere monitoreo epidemiológico constante.
Aunque los brotes se han registrado principalmente en países del sur y sudeste asiático, como Bangladesh, India y Malasia, las autoridades sanitarias internacionales como la Organización Mundial de la Salud mantienen vigilancia sobre esta enfermedad debido a su capacidad de propagación. La prevención se basa principalmente en evitar el contacto con animales infectados, consumir alimentos seguros y mantener medidas de higiene adecuadas. La detección temprana y la atención médica oportuna son fundamentales para reducir complicaciones y controlar posibles brotes.